domingo, 6 de noviembre de 2011

LOS DECRETOS FUNCIONAN

-Que es un decreto en metafísica?

Un decreto en metafísica, es todo aquello que aparece en nuestro pensamiento y que  solemos expresar con palabras, en voz alta o baja.

Analicemos este decreto:.

"Me van a suspender el examen"

Cuando yo expreso que me van a suspender el examen es  porque tengo razones suficientes y porque creo que va a ser así,  que es lo peor, en este caso, porque la creencia, es la que le da fuerza al decreto.
El decreto se alimenta de la fe y  de la intensidad de la emoción que lo provoca.

Esta frase va a acompañada de una cierta forma de pensar y de una actitud.

Una cierta forma de pensar incluye:
-que no tengo seguridad en mi misma
-que me siento desesperanzada
-que no he estudiado bastante
-que no me siento preparada
-que me resulta difícil estudiar la materia
-que no tengo tiempo suficiente para estudiar...

y al decir:
" Me van a suspender el examen"
he decidido que todos esos puntos en contra no los puedo  resolver ni  gestionar y que me atengo a las consecuencias y me conformo con el suspenso, cerrando las puertas al aprobado.
Ni siquiera estoy aceptando que un golpe de suerte, pueda llamar a mi puerta.

Es más  aparecerán una serie de circunstancias afines a ese pensamiento como:
-una tarea que no puedes posponer y que te quita tiempo para estudiar,
-los propios nervios y miedos bloquearan tu mente y el estudio te resultara difícil y tedioso,
-alguien te llamará para pedirte un favor,
-te entrara sueño
-te sentirás cansada, por el desanimo...

Y seguramente las preguntas del examen te resultarán muy difíciles, porque eso es justo lo que esperabas y  podrás decir:
"Ves te lo dije" o "yo ya lo sabía".

Cuando una cosa se  piensa  con tanta fuerza, y con tanta pasión,  creyendo que va a ocurrir , es seguro que ocurrirá, porque nadie, ni siquiera el universo, te va a quitar la razón.
A menos que una mente más poderosa que la tuya, de un familiar , una amiga, un ser querido, decrete lo contrario, siempre y cuando tu creas ciegamente en ella. o que tú mismo no te creas lo que dices, porque en el fondo crees en la posibilidad de que ocurra lo contrario.

Ahora analicemos el mismo decreto dicho de otra manera, a pesar de las circunstancias que van en contra..

" El examen me va a salir genial!

Inmediatamente  voy a empezar a gestionar todos los contras.
A pesar de las dificultades, buscare maneras de solucionarlo.

Lo primero que cambia en mi mente es la actitud de no puedo por soy capaz de hacerlo.
Empiezo a recobrar seguridad en mi misma y me doy cuenta de que:
-Al enfrentarme a la materia me doy cuenta de que no es tan complicada y  soy mas capaz de entender lo que leo.
-Encuentro tiempo para dedicarle al estudio, porque lo saco de donde sea, ya que he decidido que voy a aprobar y eso se convierte en mi prioridad.

Y además el factor suerte me va a acompañar ya que mi energía y esto es lo más importante, mi energía positiva y que vibra en una frecuencia alta, limpia, blanca, va a atraer la misma energía a mi alrededor, abriendo la puerta a eso que llamamos "suerte" y que tan sólo es una consecuencia de una actitud y una forma de pensar correcta, acorde a nuestros verdaderos deseos.

Quizás nos sorprenda alguien dispuesto a explicarnos  la materia. quizás alguien realice otras tareas que me impedían dedicar todo mi tiempo al estudio, quizás la profesora o el profesor aplace el examen, o quizás las preguntas del examen sean fáciles o exactamente correspondan a la única materia que me había estudiado.
y añade todos los quizás que quieras, porque te aseguro que el universo, la energía de nuestro alrededor se aunara con la tuya provocando todo este cumulo de circunstancias favorables, para que el decreto, tu decreto se cumpla y todo esto lo habrás decidido tú.

Los decretos no funcionan si no creemos en ellos.
Todos hemos comprobado la fuerza de un decreto, en nuestras vidas.
Es algo que ocurre todos los días, pero no somos conscientes de ello.
No nos hemos parado a analizar el por qué de las cosas ni del funcionamiento de nuestro pensamiento.
Los decretos negativos, y digo negativos no porque sean malos, sino porque van en contra de nuestros deseos, son los más comunes, los más usados y los que más se cumplen ya que los llamamos nosotros.

A estas alturas habrás comprobado que los decretos funcionan.
Lo malo es como y el que  que decretamos.

Nos es más fácil pensar en negativo, que en positivo, y la verdad es que cuesta lo mismo, aunque no nos damos cuenta.
Pensar en negativo es más fácil porque nos invade el miedo, vivimos en un mundo en que sobresale lo negativo más que lo positivo.

Las noticias son deprimentes, se resalta siempre lo malo.
De pequeños nos han señalado más los defectos que las virtudes.
En el afán de educar de las personas que nos rodeaban nos han mostrado siempre los fallos y errores más que los logros.
Nos castigamos a nosotros mismos cuando nos sentimos culpables.
Es como si las cosas que no nos gustan nos llamaran más la atención y al fijarnos en ellas le damos fuerza.

Es el miedo, la falta de seguridad en nosotros mismos, la debilidad, la falta de coraje, de empuje, de fe en que nuestros más  bellos  deseos se pueden cumplir, lo que hace que pensemos de esa cierta manera equivocada.
Porque la verdad es que nuestros deseos siempre se cumplen, el problema es que no expresamos los que nos gusta sino los que no nos gusta.
Ponemos nuestra energía en lo que no queremos, en vez de ponerla en lo que sí queremos.

Pensar correctamente es fijarnos en lo que nos hace felices y poner toda nuestra energía y atención en ello.

Si no te gusta que tu pareja sea perezosa, no lo alimentes, recordándoselo todos los días una y otra vez,  trata de fijarte en todo aquello que si te gusta de él y díselo y  disfruta.

En el mundo hay cosas que no nos gustan, que nos deprimen, no las alimentes hablando de ellas continuamente, porque le das fuerza para que permanezcan cerca, alimenta las que te gustan, hablando de ellas, pensando en ellas continuamente. Si lo haces con las que no te gustan, cambia y hazlo con las que si te gustan.
Te sentirás mejor, no lo dudes, y cambiaras tu energía. la tuya y la de tu alrededor.

Haz una dieta mental, no dejes entrar en tu mente pensamientos oscuros, alimenta tu mente solo de pensamientos buenos, limpios... y deja que la vida te sonría.
No te preocupes en eliminar los negativos, concéntrate en alimentarte de los positivos y al llenar tu mente de ellos los otros desparecerán por falta de espacio.
No hay que luchar en contra de ellos, hay que hacer crecer los buenos, ahí esta el truco.

Otro truco es sonreìr, tratar siempre de permanecer relajado, en paz, alimentando los buenos sentimientos, porque las emociones positivas dan lugar a pensamientos acordes con ellas, es decir pensamientos correctos, beneficiosos, perfectos y en consonancia con la vida que queremos

Agradecer es otra estrategia. Al agradecer nos concentramos en las cosas que nos gustan, al contrario de la queja que hace que centremos nuestra atención en las cosas que no nos gustan.

Allí donde ponemos la atención, es donde se produce la creación. Para que los pensamientos y los decretos funcionen necesitan que les pongamos atención.

Poner atención es cuidar, alimentar, nutrir, darle fuerza... para que crezca y se desarrolle.
Por tanto concentremos nuestra atención en lo que de verdad nos hace felices.





4 comentarios:

  1. Gracias, hay cosas que uno las sabe y sin embargo, a veces las olvida...

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    1. Hola Dario!
      Como dice mi hija necesitamos leerlo todos los días para que se quede grabado en nuestra conciencia, de manera que se convierta en un habito y una manera de vivir.
      Gracias a ti por tu comentario!!
      Saludos
      Marian

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    2. Yo vine a irradiar amor a todo ser humano

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  2. Buenisima lectura :)

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